Nuestra Liga tocó fondo…

Nuestra liga de fútbol tocó fondo. Tomó tiempo, eso sí, pero por fin se hundió, la pobre.

Recuerdo cuando era adolescente e iba al estadio con mis compañeros de escuela: había olimpistas, españolistas, marathones y hasta un motagüense. Nos molestábamos sin tregua alguna, pero nunca, que yo recuerde, hubo algún pleito fuerte entre nosotros. Y así íbamos al estadio, como grupo heterogéneo de aficionados. Y nos íbamos todos a la misma localidad: sol este. Íbamos a la barra (no era barra como ahora) del España generalmente (y eso que soy olimpista), y, que yo recuerde, jamás nos pasó nada. Es más, era divertidísimo ir al estadio porque uno iba a ver el partido y también a escuchar las burradas que la gente gritaba: “¡HEY PIZAAAADOOOO!”, le gritaban al vendedor de pizza, o el famoso “¡VAN LOS MIADOS PUES!”, o “¡AHÍ VA EL JUGO DE RIÑÓN HIJOS DE PUTA!” para hacer que la gente se sentara y no le taparan la vista a uno.

Y no faltaba la caja de pizza volando por los aires…jajajaja (una vez me cayó una encima, jaja).

Cierto, el estadio no era un centro de devoción a la cultura y las bellas artes, pero no era…PELIGROSO, digamos. (Ojo, no digo que no hubiera peleas, sí las hubo, pero no como ahora).

Lastimosamente, poco a poco los tiempos cambiaron, y lentamente ciertas locaciones comenzaron a ser frecuentadas únicamente por los seguidores de un equipo (el que sea) y así, lentamente, fueron surgiendo las barras. Primero, los cánticos, y después, el ANONIMATO DE LA MULTITUD y los enfrentamientos, pequeños, al principio, pero cada vez más frecuentes y con más participantes, porque de repente surgió la necesidad psicológica de pertenecer a un color, a una bandera, a ser un aficionado “DE CORA”, de pertenecer casi que a un ejército…

Y entonces años de apodos, años de burlas, años de odio al rival fomentado en diversos medios de comunicación y por la sociedad misma convirtieron al rival deportivo en el enemigo que merece una pedrada; que merece, si es posible, la muerte.

Y todo eso en país en el que REINA LA IMPUNIDAD…

Impunidad y fanatismo…caldo de cultivo para el desastre.

Finalmente, agreguémosle una pizca de sal de inexperiencia e ineptitud organizativa, logística y de seguridad…

Y tenemos el iceberg que hundió al barco de nuestra liga.

Qué triste.

Redacción: César Laínez – FDH Foro Deportivo Honduras

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